#Historias

La historia de los juegos FPS: mira cómo surgió

En 20/07/2022
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Hablar de la historia de los juegos FPS (o shooter) es hacerlo sobre uno de los géneros de videojuegos más populares, perdurables e innovadores. Su continuo afán por desafiar sus propios límites y ofrecer una experiencia tan realista como atrapante, ha marcado una filosofía muy particular.

Hoy vas a conocer el origen y desarrollo de un género que masificó y popularizó los videojuegos a un nivel impensado en su día. Después de todo, aquí no hacía falta un rostro carismático como el de Mario, Sonic o Zelda. Bastaba con poner al jugador como protagonista para dejar abierto el camino hacia la evolución.

Doom: el primer hito en la historia de los juegos FPS

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La historia de los juegos FPS comenzó hacia 1974 con Maze War. Aunque las posibilidades gráficas eran mínimas en ese momento, su estilo laberíntico marcó pautas básicas. Su perspectiva era 3D, lo que daba una variedad de movimientos básica, pero no concebida hasta entonces.

Sin embargo, no fue hasta la aparición de ID Software cuando los shooter adquirieron su definitiva popularidad. Primero con Wolfenstein 3D, que mostraba de forma explícita el arma y las balas disparadas por el jugador, así como la sangre del enemigo. Su éxito demostró que había un nicho interesante que pedía juegos de ese calibre.

Con Doom en 1993 apareció el primer gran hito en la historia de los juegos FPS. Los gráficos (al ser juegos de PC en 2D se valían de los sprites) y los movimientos estaban más pulidos que en Wolfenstein.

Nuevas acciones, como subir y bajar niveles dentro del propio mapa, transitar sectores con luces parpadeantes o en plena oscuridad, aumentaron las posibilidades en todo sentido. Su éxito fue rotundo y se encargó de popularizar los juegos en línea producto de sus partidas a muerte entre jugadores de todo el mundo.

GoldenEye y Half Life hacen atmosférico el shooter

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A partir de 1993, todos los shooter querían ser como Doom. Títulos como Duke Nukem o Star Wars: Dark Forces se sumaron a la ola con éxito, añadiendo uno que otro detalle a la idea inicial. Con la llegada del 3D, ID Software publicó Quake, título que mejoraba los gráficos y la velocidad ofrecidos en Doom, pero en esencia era el mismo juego.

Hasta aquí, la historia de los juegos FPS venía marcada por su desarrollo en PC. Con la publicación de GoldenEye en 1997, estos llegaron a las consolas aportando un nivel de sigilo y pausa del que carecía Doom. Inspirado en la película de James Bond del mismo nombre, fue la excusa perfecta para incorporar elementos de sigilo.

De hecho, GoldenEye tiene el honor de ser el primer shooter en incorporar un sistema de apuntado. Incluso hay misiones que se cumplen liberando rehenes en vez de liquidando enemigos.

En 1998, apenas unos meses antes de la controversia por la masacre de Columbine (los perpetradores eran fans de Doom), apareció Half Life. Aquí el concepto del shooter se pulió para dar mayor importancia a la historia, que se volvió más elaborada y cinematográfica.

Al principio no gozó de tanto éxito porque todos seguían inmersos en el ritmo frenético de Doom. Pero no pasó mucho tiempo para que alcanzara reconocimiento por dar una perspectiva fresca en los FPS, que se sentía necesaria.

Halo y la popularidad definitiva de los FPS en consola

Conforme los juegos FPS se hacían más populares, la importancia de la temática bélica o militar fue creciendo. Inspirados por el éxito de GoldenEye aparecen Medal of Honor y Tom Clancy’s Rainbow Six. El primero tomó nota de la Segunda Guerra Mundial, marcando todo un subgénero en sí mismo. El segundo profundizó en el espionaje y la lucha antiterrorista.

Aunque tuvieron éxito en ventas, fue Halo quien marcó un momento definitorio en la historia de los juegos FPS. Lo que Half Life representó para el PC en su día, Halo lo marcó para las consolas (concretamente para Xbox), aunque lo hizo de forma inversa. Como las consolas no podían igualar la velocidad en gráficos de los PC en los años noventa, lo compensaron con el sigilo.

Con la llegada de Xbox y Halo, el ritmo de juego era más veloz de lo que se había visto en consolas hasta entonces. Pero, a la vez, retenía ese cuidado por el guion y las cinemáticas exhibido en Half Life.

Eso se traslada a los controles, que procuraron adaptar la jugabilidad alcanzada en los PC al Xbox. La clave estuvo en agilizar los ataques cuerpo a cuerpo, producto de contar con menos botones que en PC.

Todo esto alcanzó su consagración definitiva con Halo 2 en 2004. Producto de su éxito, llegó la popularidad de los juegos en línea a través de Xbox LiveDeus Ex y Metroid Prime continuaron su legado futurista durante los años posteriores.

Consagración del FPS bélico

Paralelo al éxito de Halo, el shooter bélico se hizo más fuerte y popular. El impacto de Medal of Honor inspiró la aparición de Battlefield 1492 y sobre todo de Call of Duty. Valiéndose de una confección de niveles más lineal y orientada a la narración, esta última saga cambió la historia de los juegos FPS.

A menudo basado en la Segunda Guerra Mundial desde la perspectiva de los distintos países aliados, era un nuevo paradigma de la primera persona. Ahora los horrores de la guerra de trincheras y de las misiones de reconocimiento se podían sentir desde la comodidad de tu hogar.

Del asesino de demonios impersonal de Doom al más sigiloso espía en GoldenEye, y de ahí al más dinámico de Halo, los shooter en primera persona han transitado largo camino.

Oscilando entre avanzar y volver a las raíces en uno u otro modo sin sacrificar sus aprendizajes, no es difícil explicar la popularidad de los juegos FPS. Con un arma en la mano, todos tenemos distintas formas de proyectar nuestros alter ego en una pantalla. Y son esas formas las que permiten que este género siga vigente hasta hoy.

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